Esta noche, 15 de junio, durante otro bombardeo masivo de la capital, las estaciones subterráneas del metro de Kiev acogieron a casi 42.000 personas para su protección, entre ellas 3.400 niños.
La intensificación de los ataques aéreos rusos y el uso por parte del enemigo de las armas más modernas han obligado a los habitantes de Kiev a replantearse el concepto de seguridad.